¿Cuántas camas UCI tiene cada país?

Si hay un material sanitario que estos días está más codiciado que nunca, aparte de mascarillas o respiradores, son las camas o unidades de cuidados intensivos (UCI)  ―en Francia reciben el nombre de camas de resurrección y en América Latina de terapia o tratamiento intensivo―. La gran cantidad de contagiados de COVID-19 está colapsando los hospitales, y es en las UCI donde se está librando el pulso contra el virus, pero también contra los números. En Italia no hay camas para todos los enfermos que necesitan cuidados intensivos y los médicos están teniendo que decidir qué pacientes son asistidos según sus posibilidades de sobrevivir.

Es un problema que irá en aumento con el tiempo, ya que los enfermos más graves tardan más tiempo en recuperarse y aquellos hospitalizados que no presentan cuadros muy severos también son susceptibles de engrosar la presión sobre las UCI. Pero ¿qué países están mejor preparados? Lo cierto es que nadie lo está, pero, hasta la fecha, para identificar los que tienen más margen de maniobra, se utilizaba como referencia un estudio de 2012 (The variability of critical care bed numbers in Europe). La antigüedad de los datos disponibles y las variaciones metodológicas entre países dificultaban el análisis a nivel internacional, así que en EOM hemos buscado una por una fuentes nacionales que ofrecieran datos fiables sobre el número de UCI de cada país.

 

Así, los números obtenidos, que incluyen camas públicas y privadas, confirman la privilegiada posición de Alemania, con 33 unidades de cuidados intensivos por cada 100.000 habitantes. Le sigue Estados Unidos, un país orientado a la atención médica especializada que, por su modelo sanitario, está más preparado para atender a pacientes en estados más avanzados de su enfermedad. China sorteó la crisis del coronavirus con tan solo un ratio de 4 camas, pero sus UCI no se vieron sometidas a tanta presión como las de España o Italia, por ejemplo. Estos países cuentan con 9 y 8 camas por cada 100.000 habitantes, respectivamente, muchas menos que Alemania, por lo que era de esperar que su capacidad se viera sobrepasada a los pocos días de explotar la pandemia.

 

 

Como parte de la cobertura especial sobre el COVID-19, Convoca.pe entrevistó al presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva, Jesús Valverde, quien hizo un análisis de la respuesta del gobierno a la pandemia en relación a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y advierte que no es visible el impacto del funcionamiento del Hospital de Ate en la atención de pacientes graves por el nuevo coronavirus.

El Perú registra al día 85 más de 5,571 fallecimientos a causa del COVID-19 y los sistemas de salud del país están en jaque,  porque aun se cuenta con 199,696 Casos POSITIVOS, pero son los médicos intensivistas quienes libran una dura batalla por la vida de sus pacientes en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Hasta la fecha son 1,072 los casos en situación crítica conectados a ventiladores mecánicos para sobrevivir.

El sábado 18 de abril, el presidente Martín Vizcarra, reconoció el colapso del Hospital Dos de Mayo, uno de los nosocomios de referencia de Lima, así como la situación crítica del Hospital de Ate, el establecimiento de salud de mayor importancia para casos de COVID-19.

En el mismo pronunciamiento, el ministro de Salud, Víctor Zamora, indicó que están mejorando los hospitales para tener más camas de cuidados intensivos. Pero, ¿es solamente la falta de camas UCI la causa del problema del colapso del sistema?

Para conocer la situación de las áreas de cuidados intensivos en la lucha contra la pandemia en el país, Convoca.pe conversó con el doctor Jesús Valverde, presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva, quien aseguró que el gobierno pecó de «exceso de confianza» al afirmar que el hospital de Ate era el mejor equipado para atender a los pacientes graves de COVID-19, olvidando la necesidad de ventiladores mecánicos y el recurso humano especializado para atender en las UCI. Actualmente el Perú solo cuenta con 700 intensivistas, pero hace falta el doble de personal, para cubrir todas las camas disponibles a nivel nacional.

Valverde afirma que, ante el reducido número de médicos intensivistas, es necesario fortalecer las capacidades de las UCI en los hospitales de referencia, mientras se completa el personal necesario en el Hospital de Ate. Sobre la situación en las regiones, donde hay menor cantidad de especialistas en cuidados intensivos, refirió que sólo queda trabajar en horas complementarias para cubrir la falta de personal médico.

Pero el doctor Valverde, con 20 años de experiencia como médico intensivista, pidió a la jefa del Comando de Operaciones COVID-19, Pilar Mazzetti, que responda si el país cuenta realmente con 504 camas UCI exclusivas para pacientes graves, tal como esta declaró a Cuarto Poder el pasado 5 de abril, ya que antes de la emergencia nacional, se contaban con 820 camas, de las cuales, en promedio, el 80% estaban ocupadas por pacientes de diversas enfermedades.

Puede ver la entrevista en la siguiente ruta

https://convoca.pe/agenda-propia/medico-intensivista-de-donde-saca-la-jefa-del-comando-covid-19-que-hay-504-camas-de

 

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